sábado, 6 de junio de 2009

Esa sombra (perdón por la seudo filosofía) - Mauro Cerrado


Me gusta el dinero para comprarme lo que quiero
Me gustan las visitas para matar el tiempo
Me gusta esa luz, me gusta esa sombra
Me gustan los grupos que no están de moda
Pero lo que más me gusta son las cosas que no se tocan
Por eso me gusta el rock, el rock por que yo no lo toco, lo escucho, lo trago, lo digiero


Pity Alvarez (pensador)

Ser o ser, no parodiamos a otro pensador que no conocemos; sino observamos los contextos en los cuales estamos. Escribimos con cursivas o en imprenta, zurdos o derechos. Y pensamos, volamos y vamos a una metafísica. ¡Dios ha muerto! Caemos y la realidad se nos mete por los poros, cerramos los ojos, ¡no queremos ver! Angustia perceptiva, es como la angustia ante la muerte, va parecido. Empezamos a idear cosas y las imágenes en la cabeza no paran y los oídos se estremecen y volvemos a una metafísica.
El hombre siempre tiende hacia una metafísica (Kant), “Doña ecología pateara la cabeza de tu cuerpo desecho por tanta basura consumida”. Y la realidad pasa, actuamos, ¿queremos actuar? Sobre nuestros pasos vemos nuestra sombra, la definimos, amamos y dudamos de ella. La metafísica es como una sombra, algunos pensadores nos recordaran que la sombra responde a un cuerpo, a alguien (Marx). Que no es como la sombra de Peter Pan con vida propia (Hegel), aunque a veces parezca. ¡Mierda! No se quien soy y que pasa, la sombra se burla otra vez. La quiero atrapar, doy un paso me acerco, la tengo y se escapa entre mis dedos como todas las grandes certezas a las que creo llegar. De golpe se va el sol y mi sobra se desdibuja y con la luz de la luna aparece otra sombra, pero es la misma. Y nos damos cuanta que conquistamos el sol y la luna, pero seguimos avanzando, buscando. Vemos la sombra, luego fijamos la mirada sobre nuestras narices y nos olvidamos de ella; pero esta y sabemos que nos sigue.

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